miércoles, 17 de diciembre de 2014

“Estoy ocupada”, “Ahora no puedo”, “Juega con tu hermana”, “Ve a jugar tú sola”, “¿Te prendo la tele?”, “Ya déjame en paz”... Estas y otras frases similares les digo a mis hijas varias veces por semana. Soy trabajadora autónoma, trabajo desde mi casa y, por lo tanto, mis horas de oficina y las horas que paso con mi familia se han convertido en una mezcla homogénea. Hace años que me es prácticamente imposible separarlas, puedo levantarme media hora a hacer la cena pero mientras tanto respondo a un correo. Les hago compañía a mis hijas cuando se van a dormir y a la vez leo o reviso algún trabajo. Llevo a cabo teleconferencias desde la casa y me aseguro muy bien de apagar mi micrófono antes de pegar un par de gritos porque una niña no quiere devolverle el juguete a la otra. En fin… ya pueden hacerse una idea del panorama.
mamá freelance
Hace algunos años...

Sin embargo, hace días que caen en mis manos videos, artículos y, en general, señales que me confirman que a pesar de trabajar en casa y pasar mucho tiempo con mis hijas, soy una madre ausente. Estoy pero no estoy, mi cuerpo está aquí pero estoy viendo el celular, la computadora, la tele, hablando por teléfono o descansando.

Después me llegó este video y supe que no era la única mamá a la que le pasa esto. 




Al parecer muchos padres y muchos niños en todo el mundo están en esta situación. Todos los niños desean que sus padres jueguen más, les hagan más caso, pasen más tiempo con ellos.

Por otro lado, la semana pasada empecé a pensar en los regalos de Navidad y mi dilema fue “¿Qué les doy si lo tienen todo?”. De hecho, hace algunos días sacaron varios juguetes que no usan para regalarlos a niños menos afortunados por Navidad. No encontré nada que realmente les hiciera falta, tienen muñecas, coches de control remoto, trenes, Lego, Playmobil, ponis, disfraces, materiales para colorear… cualquier cosa que les compre acabará en 2 semanas siendo parte de la colección. Además, los tíos y abuelos ya se encargan de regalarles un montón de cosas, y ya mejor ni hablamos de Santa Claus y los Reyes Magos.

Y por fin se me prendió el foco y decidí que este año les daría a mis hijas vales de regalo por Navidad. Creo que no hay un regalo más valioso que darles mi tiempo y atención y será una manera simple y efectiva de separar realmente las horas que pasamos juntas haciendo una actividad divertida de las horas que paso trabajando. Así que me puse manos a la obra, descargué una plantilla de Word sencilla  y me puse a rellenarla. Tomé sus 15 actividades favoritas e hice 30 vales para cada una.


  1. 1 hora de jugar a las muñecas
  2. 1 hora de pintar
  3. Cocinar algo juntas
  4. Salir a cenar
  5. Un masaje
  6. 1 hora de salón de belleza (en casa)
  7. Una excursión
  8. 1 hora de manualidades
  9. 1 hora de contar cuentos
  10. Hacer un pic-nic
  11. Una pijamada
  12. Fogata con bombones
  13. 1 hora de armar Lego o bloques
  14. 1 hora de juego libre
  15. Una sesión de cine (en casa) con palomitas
  16. 1 hora de jugar a las muñecas
  17. 1 hora de pintar
  18. Cocinar algo juntas
  19. Salir a comer
  20. Un masaje
  21. 1 hora de salón de belleza (en casa)
  22. Una excursión
  23. 1 hora de manualidades
  24. 1 hora de contar cuentos
  25. Hacer un pic-nic
  26. Una pijamada
  27. Fogata con bombones
  28. 1 hora de armar Lego o bloques
  29. 1 hora de juego libre
  30. Una salida al cine
Después hice dos sobres de tela y así quedó mi regalo.





No me gasté ni un centavo, pasaré al menos 60 horas efectivas con mis hijas en las próximas semanas (tendremos que poner algunas reglas para que no quieran cambiar todos los vales en la primera semana, jajaja) y estoy convencida de que les estoy dando un regalo que les gustará, que necesitan y que me hará sentir bien como mamá.

Espero que esta idea les sirva a otros papás que, como yo, quieren dar lo mejor a sus hijos esta Navidad.


¿Se te ocurre otra idea? ¡Compártela para que todos hagamos felices a nuestros hijos esta Navidad!

Los mejores deseos para ti y para tu familia en estas fiestas de 2014.