martes, 10 de febrero de 2015

[...] Los antojos recurrentes, en general, nos indican que nuestro cuerpo tiene alguna deficiencia mineral o vitamínica. Es muy importante comprender que el antojo no está directamente relacionado con lo que tu cuerpo necesita. Es decir, si lo que se te antoja son chocolates, papitas y donas, no quiere decir que tu cuerpo tiene una deficiencia de chatarra.


Los alimentos que se nos antojan en realidad representan nutrientes que están presentes en opciones más saludables. Por ejemplo, si lo que más se te antoja es el chocolate, probablemente tengas una deficiencia de magnesio que deberías suplir con semillas, nueces, pescado o frutas. 

Este artículo lo escribí para el blog de Mamá y Maestra y puedes leerlo entero aquí