miércoles, 30 de julio de 2014

Mañana cumplo 35, como dicen mis amigas, llego al mezzanine de la cuarta planta. Y con la intención de celebrarlo, mi esposo y yo, reservamos un hotel para pasar 4 días en la playa con las niñas y pasarlo bien juntos.

En seguida saqué los trajes de baño que tengo y me los probé, en uno me veo panzona, en el otro se me nota un montón la celulitis y las piernas de trompo de pastor… Me puse a buscar en Internet la moda para mamás gordas, esa con control abdominal y con push-up bra, porque después de dar el pecho casi seis años ininterrumpidamente, todo empieza  caer por su propio peso.



Claro que todas estas preocupaciones las mantengo en secreto, busco en Internet como si estuviera viendo pornografía… cuando estoy segura de que nadie me va a cachar. No quiero parecer insegura delante de mi esposo, siempre dice que estoy muy guapa, no me voy a poner a contradecirlo. Muchísimo menos me atrevo a preguntar si estoy gorda delante de mis dos hijas a quienes intento siempre inculcarles la idea de los cuerpos sanos y normales y quienes motu proprio un día me dijeron que su Barbie estaba deforme porque su cabeza era más grande que su cintura. Las mimas niñas que cuando yo estaba probándome los trajes entraron y me dijeron “Estás muy bonita, mamá”.

Aunque mi mente dice “Esas personas no existen, todos los cuerpos normales tienen poros, grasa, manchas y todo tipo de imperfecciones. Nadie se ve así en la vida real. Siempre intentan engañarte para que compres cosas.”, y aunque nunca he querido ser modelo, ni hago ningún trabajo que dependa de mi imagen, ni necesito para nada tener medidas “perfectas”, ni a nadie de mi entorno le importa si tengo patas de gallo, me veo acosada por esa preocupación estúpida de verme imposiblemente atractiva. Eso sí, sin hacer dietas mortales ni ejercitarme varias horas al día, porque ¿quién tiene tiempo para eso con dos hijas, un esposo, amigos, trabajo y demás cosas que componen la vida?
De: http://wowpics.in/amazing-people/girls-photographs-before-and-after-photoshop/

Y bueno, esta mañana, la última de los 34, me desperté contenta, dispuesta a ir esta tarde a mi taller de “Temazcal: medicina femenina” y disfrutar de mis hermanas del alma. El viernes me pondré el traje de baño que tengo y jugaré en la playa con mis hijas y nadaré en la alberca y me tomaré une cerveza en el balcón con mi esposo y nos reiremos y disfrutaré de mis vacaciones sin tonterías.

Y de pronto, me siento a trabajar y me topo en mi perfil de FB con este video (subtitulado en español) y, para no dejar de reconocer que la vida está llena de señales, he escrito esta entrada del blog. Lo escribí para que otras mujeres que como yo se han visto bombardeadas durante años con imágenes de mujeres irreales dejen de sentirse culpables por querer algo imposible a pesar de saber que es tonto. Hablo de mujeres inteligentes, tiernas, fuertes, valientes, guapas, graciosas, llenas de vida, con familias, trabajos, amigos, intereses, pasiones y todo tipo de atributos increíbles que, aun así, quisieran tener el cuerpo y la cara perfectos (aunque ya los tengan). Lo comparto para que hoy hagamos el esfuerzo consciente de dejar de intentarlo, de disfrutar de la vida y de ser felices, porque sí.

Lo publico para que recordemos que hay miles de iniciativas ahí fuera de mujeres y hombres como nosotras que luchamos contra la corriente por la naturalidad, en el físico y en muchas otras cosas que vale la pena rescatar. No estamos solas en nuestras inseguridades.

Lo escribo para todas las mujeres que están en camino de convertirse en las mujeres perfectas. Las que son completamente felices con su persona, porque no puede sino hacerse más sabia.


¡Feliz cumpleaños a mí!

P. D. Aquí les dejo el video oficial de la letra: